En esta entrevista, el investigador Francisco Javier García de la Rosa, del Instituto de Salud Carlos III y miembro del Instituto de Investigación de Enfermedades Raras (IIER), comparte los avances y retos de su equipo en el desarrollo de una terapia génica innovadora para el sarcoma de Ewing, un tipo de cáncer infantil poco frecuente y de difícil tratamiento.
Una carrera dedicada al cáncer infantil
Francisco Javier, biólogo de formación, lleva más de 30 años investigando el sarcoma de Ewing, una enfermedad que conoció al trabajar en el Hospital La Paz. Desde entonces, ha centrado su carrera en comprender los mecanismos moleculares que lo originan y en desarrollar terapias más específicas y menos tóxicas que la quimioterapia convencional.
La terapia génica con virus es segura
Uno de los aspectos que más curiosidad genera entre la población es el uso de virus en terapia génica. García de la Rosa aclara que, aunque “los riesgos nunca son cero”, las plataformas virales que utilizan —en su caso, adenovirus modificados— son seguras y ampliamente validadas en humanos. Estas actúan como vehículos para introducir genes terapéuticos sin causar enfermedad.
Del laboratorio al paciente: una estrategia paso a paso
El equipo ha desarrollado una terapia basada en un “gen suicida”, que permite transformar un fármaco inocuo en una sustancia tóxica solo dentro de las células tumorales.
Lo más interesante es que este enfoque presenta un efecto adyacente o “bystander”, es decir, puede eliminar células cancerosas cercanas incluso si no todas contienen el gen introducido. Según los estudios en modelos animales, los efectos sobre las células sanas serían mínimos en comparación con las terapias actuales.
| R. Alemany Bonastrea et. al. (2005), "Terapia génica: realidades actuales y expectativas", Revista Clínica Española Vol. 205. Núm. 4. Páginas 178-188. DOI: 10.1157/13074166 |
De momento, los ensayos preclínicos se están realizando mediante inyección intratumoral, una vía más directa para poder validar esta aproximación. Sin embargo, el objetivo final es conseguir una administración sistémica que pueda actuar en todo el organismo.
Por qué abandonar CRISPR y apostar por el gen suicida
Inicialmente, el grupo investigó la edición genética mediante CRISPR-Cas9 para eliminar la proteína de fusión EWS-FLI1, característica del tumor. Aunque los resultados fueron prometedores, el equipo decidió centrarse en la terapia génica con el gen suicida, ya que la edición completa de todas las células tumorales era inviable en la práctica clínica. La nueva aproximación, más simple y específica, permite avanzar hacia ensayos en pacientes en un plazo más corto.
El secreto: un promotor único y específico
El gran logro de esta terapia está en el diseño de un promotor genético exclusivo del sarcoma de Ewing.
Solo las células tumorales que contienen la fusión EWS-FLI1 activan este promotor, de modo que la terapia solo actúa sobre las células cancerosas, sin afectar a tejidos sanos. Esta especificidad extrema convierte a esta terapia en una de las más precisas y su mecanismo ya está protegido mediante patente.
Retos y perspectivas futuras
Aunque el tratamiento está pensado inicialmente para pacientes con mal pronóstico o en recaída, el objetivo final es ampliar su uso a todos los afectados por el sarcoma de Ewing.
El equipo planea iniciar el primer ensayo clínico en humanos en los próximos dos o tres años. Si los resultados son positivos, se abriría la puerta a nuevas fases clínicas y, en el futuro, a su posible comercialización.
El papel de la sociedad y la inversión pública
García de la Rosa también reflexiona sobre el papel de la sociedad y la financiación pública en este tipo de proyectos. Reconoce que la divulgación científica es esencial para que la ciudadanía comprenda el valor de la investigación.
Asimismo, señala que la baja rentabilidad comercial de las enfermedades raras limita el interés de las grandes farmacéuticas, por lo que el apoyo del Estado y de asociaciones de pacientes resulta clave para avanzar.
Coste y futuro de las terapias génicas
Aunque las terapias génicas actuales pueden superar el millón de euros por tratamiento, el investigador recuerda que muchas son de una sola administración y pueden curar de raíz enfermedades genéticas o tumores específicos. Por ello, considera que el beneficio clínico y social compensa el alto coste.
En palabras del propio Javier Alonso:
“Trabajamos para la sociedad, para solucionar problemas médicos concretos. Nuestro objetivo es que esta terapia se convierta en una nueva alternativa para los pacientes que hoy no tienen opciones.”
Podéis encontrar la entrevista con el Dr. Alonso al completo en nuestro canal de YouTube @MichiTech: https://www.youtube.com/watch?v=6Z72c9m9pwI

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